Mar De Fondo

martes

L'enfant terrible


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El Niño Rodríguez, genial como siempre, propone desde su espacio: Muy Lindo Todo, cuotas cotidianas de humor y realidad.
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Espero que el niño terrible no se enoje por el afano

Tu boca que es tuya y mia...



TE QUIERO


Tus manos son mi caricia
mis acordes cotidianos
te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos


tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada
te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro

tu boca que es tuya y mía
tu boca no se equivoca
te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos


y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo
porque sos pueblo te quiero

y porque amor no es aureola
ni cándida moraleja
y porque somos pareja
que sabe que no está sola

te quiero en mi paraíso
es decir que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos
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Mario Benedetti

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La mejor letra de amor (junto con "Sinceramente tuyo" de Serrat)


domingo

Reflejo

"Soy un espejo de vos, cuando me mirás te ves a vos mismo, debe ser por eso que siento que no me ves cuando me estás mirando."

Clima

La lluvia era la única opción. Un manto de piedad sobre esta extraña melancolía que dejó algo y alguien, y sin embargo te trajo a vos como un eco lejano. Mientras pateaba veredas despacito, con el cigarrillo y estas pocas ganas, me acordaba de vos y me preguntaba qué estarías haciendo, no fue desear la intensidad que solíamos tener sino recuperar este corte abruto sin retornar a ningún lado, solo volver a estar en contacto como si nada hubiera pasado, como si todavía nos interesaran las circunstancias del otro.
Suena despacito afuera y silencié todo para que entre la lluvia sin mojarme, para que me susurre una vez más ese ronroneo hipnótico que trae la excusa de la interioridad.
Me gustaron tus besos y tus manos deslizándose despacio por mi antebrazo como si quisieras saber qué gusto tenía o a qué olía, manos pausadas eran las tuyas, como todo vos que eras pausado y de mente inquieta. Tú error fue escucharme demasiado en mis conclusiones sobre nosotros. Escuchar mis razonamientos sin contradecirme nunca fue buen síntoma. Y vos odiás un poco la lluvia, pero te gusta el frío, ese frío seco de nieve te sienta bien aunque te quejes.
El otro día me quise creer que me dejaste ir como un acto de piedad, para tú comodidad claro, porque las cosas tienen que rodearte sin ahogarte, pero fue una manera de no terminar peor y estuvo bien, después pensé que eras frío como la nieve blanca y cristalina, me diste frió y a mí me gusta la primavera, ya sabés.
Prefiero que llueva, prefiero la melancolía de esta lluvia de domingo raro y que se me venga todo encima, al final es más fácil que lidiar con vos y tus realidades; y con nosotros y las desavenencias. La lluvia no tiene ese orgullo y se mete en todos lados como las ideas. La lluvia lava y se lleva, llorar lava por dentro, dicen; pero yo no te puedo llorar.

Lo que me gusta de tu cuerpo...*



Lo que me gusta de tu cuerpo es el sexo.

Lo que me gusta de tu sexo es la boca.

Lo que me gusta de tu boca es la lengua.

Lo que me gusta de tu lengua es la palabra.

Julio Cortázar, Papeles Inesperados, Alfaguara.
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*Traducido del francés por Aurora Bernárdez

Zambita pa´ enamorar



LA TRISTECITA

Lam LaDte Lam
Sangre del ceibal

Re Dte Rem

que se vuelve flor

Lam
yo no sé por qué

LaDte Lam (ReDte)
hoy me hiere más tu señal de amor.

Rem Lam
yo no sé por qué

LaDte Lam
hoy me hiere más tu señal de amor.


Zamba quiero oír
al atardecer
capullo de luz
que quiere ser sol y no puede ser.
Capullo de luz que quiere ser sol y no puede ser.
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ESTRIBILLO

DoDte DoM
¡Ay! tristecita,

DoDte DoM (ReDte)
tristecita igual

Rem Lam
que llovizna azul

LaDte Lam (ReDte)
murmurándole al cañaveral.

Que llovizna azul murmurándole al cañaveral

El viento la trae
se la lleva el sol
sueño en el trigal
y sobre el sauzal lamento de amor.

Sueño en el trigal y sobre el sauzal lamento de amor.

(Estribillo, si se quiere y puede)


Ya siento llegar
del cerro su voz
pañuelo ha de ser
y lo he de prender en el corazón.

pañuelo ha de ser y lo he de prender en el corazón

ESTRIBILLO



jueves

Mente (Mar) De Fondo

Sólo la luna...

" La mente no puede ver la verdad, es como la superficie del agua en la cual se refleja la luna: Las ondas sobre el agua son los pensamientos, la luna se ve distorsionada en el reflejo de la mente con muchos pensamientos. Aquietando los pensamientos la luna se ve mejor, casi exacta… pero es la verdad que la conciencia mira la superficie del agua y para ver la luna hay que voltear la cabeza, hace el giro, mirar a la dirección contraria, entender que lo que se mira es un reflejo y mirar a la luna directamente y así y todo entender que ésta es un reflejo de la luz del sol y que para mirar el sol los ojos no son útiles. "

lunes

Corte

Debería llover. A cántaros, debería llover. Sería tranquilizador. Sería una excusa placentera. Detrás de la luz del patio solo se esconde un frío oscuro, obscuro y quieto. Y el silencio yace tan adentro que la música no funciona, sólo las palabras lejanas, los ecos de los ruidos de otras vidas vecinas, los imperceptibles crujidos llenan los metros cúbicos de aire calefaccionado. Es mejor ir a dormir y que mañana llegue con olores amarillentos y abandonar estos tonos azules.

miércoles

Luto




- Hay que amar la muerte
- ¿De qué manera?
- Abrazarla y entenderla
- Estando vivos es algo difícil ¿no?
- Estando vivos hay que saber que uno… todos nos vamos a morir.
- Dormir con la muerte…
- Dormir y vivir… Ojo no estoy hablando de morirse en vida ni de hacer apología de la muerte. Es cuestión de tomar consciencia de que está y vino para quedarse.
- Hablás como si fuera un ente con identidad o vida propia
- La propia muerte tiene identidad… vida no.
- Ja, claro.
- Morirse debiera ser un estado del ser como los demás
- Yo te entiendo, pero entendé que hay personas que ni siquiera ven la posibilidad de que diferentes estados del ser propio existan.
- Que se caguen, para ellos no es este dialogo
- Ok, je. ¿qué es para vos convivir con la muerte?
- Decís bien “convivir” porque uno no vive con ella, uno vive sabiendo que existe o por lo menos que existe como instancia… y como instancia inesperada aún cuando un médico que te una aproximación, porque en realidad nadie sabe cuando le llega la parca, ni siquiera la gente en coma por años, a esa gente la muerte se la decide otro y si está o no consciente de eso es otro tema que escapa a esto.
- ¿Vos no crees que decir “hay que amar la muerte (propia)” puede ser tomado como una apología para la gente que se quiere morir?
- Querer morirse y matarse nunca fue lo mismo. El que se quiere matar tarde o temprano lo hace, si es que realmente lo desea. El que se reconoce como ser finito sabe que vivir es importante porque un día se te termina. Nadie vive para siempre
- Si, pero somos los únicos seres que parece que sabemos que nos vamos a morir y vivimos la vida como si eso no fuese cierto.
- Cierto.
- Ja.
- A todos nos llega. Deberíamos preocuparnos por llegar a ese momento con la mejor aceptación posible, en paz con la vida. Morirse bien es morirse contento.
- ¿Alegre?
- No, no es alegre, es con algo de satisfacción, sobre todo si sabés que un posible final está cerca. Es aceptar la posibilidad como real y a la vez creer que vas a seguir vivo mañana. Es seguir teniendo ganas a pesar de saber que por ahí se termina en un rato.
- Sinceramente ¿Vos crees que la mayoría de la gente acepta su muerte?
- No, la verdad creo que no. Creo que la mayoría vive negándola, como si eso hiciera que nunca vaya a llegar.
- Gracias
- ¡Morite!
- Ja, ja, ja.



martes

La casita robada

“Crecen los muros de su cárcel,
como en un sueño atroz…”
El Amenazado, J. L. Borges.


Busca. Después de todo este tiempo es despertar mirando alrededor y preguntar ¿Quién es? ¿Quién eres? Simple como el rayo mañanero sobre la mesa de madera. Un rincón sale a buscar la respuesta que no se esconde. La ceguera está tan cerca como lejos si se elije que mirar y que ver. Saber siempre amplía el círculo de ignorancia y algo duele al saber que ese hueco está habitado, por deseo propio, por un placebo agradable y dulce; agrio y combatiente; sonriente y excitante. Los días son exactamente lo mismo y nunca serán iguales. Un rumor, que parece de olas lejanas, trae a la orilla los objetos que fueron participes del juego: Esto fue tocado, jugó con esto mientras me hablaba, estaba mirando esto con detenimiento ¿Debería haberle preguntado el por qué? Se puede vivir sin respuestas a cosas tan insignificantes y el rayo se filtra de nuevo con ese olor que tenía, pero es sólo el recuerdo de aquel brillo intenso y nunca será lo que fue. La casita tiene una habitación azul; una amarilla; una ocre; una violácea; una gris; una rosada; una, en los extremos, que asemeja un damero; una neutra que no es blanca... quince puertas a ser robadas. Jugar en ella es dejarse decidir en que espacio tomar el té, beber vino, comer, vestirse, leer, dormir, soñar… Siempre afuera hará frío, siempre afuera será invierno lluvioso o humedad calurosa; solo el sol sabrá de posibles horas y dirá si es apropiado o no susurrar ciertos temas. Ya la duda cabe entre los pliegues alisados, ya la certeza espera a ganar las escurridillas. No hay fantasmas de pasillo porque no hay pasadizos que otorguen ventajas a tiempo. Los otros juegan a ser nosotros para poder existir y nosotros queremos ser otros o que el otro sea alguien más. Hay una huella cerca del umbral que nadie puede borrar.

EVENTO

EL RELATO
DE CIERTOS ESPACIOS
DE LA LITERATA (ARTES Y AFINES) MODERNOSA
ES DECIR LO MÍNIMO INDISPENSABLE
CUANDO SE DIVULGA un evento
PARA QUE SOLO ENTIENDAN AQUELLOS
QUE MÁS O MENOS ESTÁN AL TANTO
DEL ENTORNO, GRUPO, PERTENENCIA
Y QUE EL RESTO QUEDEN MÁS O MENOS AFUERA
COMO UNA FORMA DE QUE LOS QUE NO PERTENECEN
NO QUIERAN QUERER NI TOMEN PARTE
DE ALGO, QUE SI BIEN DESEAN SEA CONOCIDO
NO LO ES TANTO COMO PARA QUE ASISTAN PERSONAS
QUE “NA´QUE VER” CON LO QUE SE EXPONE.

ME HACE ACORDAR
A LOS ELEVADOS LENGUAJES CATEDRÁTICOS
QUE PROPONEN NO PROPONER
PARA DIVULGAR LO QUE NO DEBIERA ENTENDER
CUALQUIER NEÓFITO.

Tengo tu sonrisa en un rincón...



Salvapantallas

Jorge Drexler

Teatro Solís, Montevideo, Junio 2006.

viernes

Habitada


La historia está ahí, está a la vista y se forma sola. Unos años atrás hubiese escupido las palabras en papel pero ahora es necesario cocinarla sin escribir demasiado. Los detalles forman parte y no creo que se desvanezcan de la memoria aunque ahora pienso más en las generales de la ley, en su conformación general, en su coherencia. Dicen que un cuento debería tener un final antes de escribir la primera línea, sino se está descaminado y que eso no pasa con una nouvelle o novela. Este aparente largo texto quiere nacer pensado casi de cabo a rabo, aunque si lo pienso cada capítulo pretende ser una historia cerrada, así que en realidad me engaño al pensar que es una novela cuando en realidad son pequeños cuentos englobados en una historia, unos relatos que buscan locaciones, personajes, aromas, actitudes, colores: Un hombre bañándose mientras piensa en quién está fuera de su baño, una fachada vieja en una calle angosta, un antiguo comedor polvoriento visitado por el protagonista, el aroma de las últimas gotas de champagne en la copa, la vereda nocturna de un bar de Palermo Soho, la siesta del gato al sol de la tarde, la fugaz mirada que dice demasiado, la salivación pensando en el sabor de los besos de la boca que habla…
La vida a veces me distrae pero el sueño no y mucho menos el despertar que ya no me habita con suavidades lánguidas. Un personaje, que es testigo, va tomando forma con los detalles de la historia. Antes saltaba a la vista y la historia se tejía con él, ahora todo vá surgiendo del fondo, tomando forma de figuras complejas y tiene una gracia encantadora, es como ver el total de un cuadro complejo cubierto por tules, con cada paño voy disfrutando y a la vez siento la limitación de mis manos que se niegan a empezar a dar forma.

lunes

Batallas perdidas


"Un espejismo siempre permanece a la misma distancia. La constancia en perseguirlo nace de la sed. El cambio consiste es tomar consciencia de que se está en un desierto. Si se puede salir de el o no ya es otro tema.

De momento, es una batalla que jamás ganará una guerra que no existió. "

Play


Jugamos a lo social, a las apariencias que debieran contener las experiencias. No decimos, omitimos y damos lugar a que piensen lo que quieran, somos funcionales el uno al otro para hacer de cuenta que el hueco dejado por el deseo real de un otro concreto no se siente tan inmenso y vertiginoso. A veces alguno se asusta cuando los roces con el exterior pueden confundir sustancia con esencia y la distancia prudencial se impone de vuelta como un manto de piedad. No salimos a buscar, no salimos a encontrar nada. Convencidos que ya es nada lo que hay, sólo nos deslizamos por la superficie de los actos que debieran llenar amores de profundidad pasmosa. Es el deseo de compartir lo que tira más que una yunta de bueyes, es la necesidad de un observador, de un biógrafo lo que lleva al borde de la histeria los pequeños actos compartidos, cuadros improvisados que se plantean para traer la fisonomía de aquella vorágine pacífica y para ofrecer, por un rato, la apariencia de que se tiene lo que no se posee por derecho adquirido o propio. Hacemos todo lo que se puede hacer sin tener lo esencial, decimos todo lo que se puede decir sin expresar las anheladas palabras que debieran escucharse y decirse, olemos sin tocar, degustamos sin desear, oímos sabiendo las omisiones, y todo es medianamente imperfecto tanto como perfecto. Jugamos a jugar, al “como si”: como si fuera cierto…
No hay guerra, batalla, ni competencia, no hay que ganar terreno, nada queda por peder en apariencia. Siendo casi el uno el objeto del otro los sujetos son funcionales al enriquecimiento de los personajes que se sientan uno frente al otro a la hora de actuar. Hasta en las sorpresas no hay apariencias, pero hay cartas echadas antes de sentarse a la mesa que funcionan más como un oráculo que como una partida. Antes de partir estamos volviendo y antes de terminar ya nos fuimos.

Echando ternos

No me digas lo que tengo que preguntar, no te equivoques al preguntar, no des un paso en falso. No me indiques que es lo mejor o lo peor, no expongas tu interés por mí, no me interesa hasta que me sirve que me interese. No me compliques con cosas que no me interesan, ni con preguntas a medias, no intentes decirme lo que no quiero escuchar… por lo menos hasta que quiera hacerlo. No me digas esas cosas que hacés que son poco interesantes, no me importa saber a no ser que me interese en saber y ni yo se que puede ser interesante de vos. No me invadas, no me quieras, no me demuestres amor, cariño, afecto o lo que sea cuando no me interesa recibir nada, cuando me interese es mejor. No trates de adivinar lo que estoy sintiendo no podés saberlo, como tampoco vas a terminar de comprender todo lo que soy porque nadie nunca termina de conocer a nadie, a si que no me reclames y menos me reclames a medias y mucho menos me hagas reclamos solapados y escondidos entre dichos que tengo que interpretar. No te sientas mal cuando te de la espalda, las cosas se terminan y yo tengo cosas que hacer que son mejores que lo que me ofrecés de momento. No es mi intención que la pases mal, pero si es así vos también sos parte y responsable de lo que pasa así que no me heches la culpa por todo lo malo que pasa entre nosotros. No quiero escucharte llorar o quejarte, no te amo lo suficiente como para que eso no sea hacer un esfuerzo, igualmente voy a estar porque se supone que eso debo hacer, pero no me pidas largas tolerancias. Me sos funcional a algo, y te soy funcional. No es nada personal. Estamos mientras nos sintamos bien y cuando no sea así ya sabés lo que tenés que hacer.

jueves

un año (sin) amor

…Y de noche,
Por no sentirte solo,
Recordarás nuestros días felices…






Ir y volver. Quizás. La oficina, los compañeros, el almuerzo. Las tardes al sol tibio. Cenas con amigos, el libro por la mitad. Una cena coherente, la copa de vino, la música descubierta y …, la mirada sobre la noche, algunos insomnios, ciertos paliativos, la mañana, la risa estertórea, los amigos adorados, ella que parece saber, él que me conoce mejor que nadie, las confesiones a destiempo y las intimidades a tiempo, la noche en la calle, la avenida, el espectáculo, el placer del encuentro, un descubrimiento, la esperanza de estar donde debo, el amor derramado, las superficies de placer, saber que no, saber que sí, un año de amor, la melancolía que es mía, la melanco ajena. Los días de la vida, la cantidad medida, un sujeto tácito, sus ojos que me miran, mi deseo de ser alguien más, las paredes del cuarto que se vienen encima, la calidad de las cosas, los objetos que devienen en pertenencias, la consulta como puente, el relato como lazo, las remeras ajustadas, las camisas, los quehaceres, las querencias, el vacío de su presencia, su ausencia renombrada. El estado de las cosas, las compras en el super, la risa por huevadas, la caminata interminable, la suplencia, la carencia, la elocuencia, la sapiencia, la jactancia, la ignorancia, la prestancia, mi vagancia, mi, yo, el otro, lo muestro, nosotros, los besos… y saber, conocer, reconocer que falta, ver el hueco, la carencia, la ausencia, el ahogo, la carencia permanente, el sinfín, la permanencia de la falta, la idea de carecer. E ir y volver.

sábado

La Espalda


Pablo Sbaraglia - NADA.

Nunca miro cuando se va. No soy de mirar atrás. Dejo que se vaya fugazmente porque antes de despedirnos ya se que es inevitable el final e inmediatamente me hago a la idea de que por hoy se terminó y pienso el lo siguiente. No me gusta demasiado colgarme en eso que se termina es como arrastrar los pies. Después, quizás repaso alguna imagen, sobre todo las agradables, las amenas, las placenteras y paso a otra cosa… sacudo un poco los pensamientos (quizás hasta sacuda mi cabeza) e intento no aferrarme a nada que me mantenga las ataduras posibles, yo decidiré en su momento a que atarme pero no pretendo atarme a su espalda, igual creo que nunca vi su espalda, posiblemente sea mi espalda la más vista en promedio, no lo sé. Me hace sonreír, no puedo negarlo, pero tenemos esos momentos en blanco que no se bien como tomarme. Me da la impresión de que en realidad debiera yo tomármelos como vienen, tampoco es que hay que llenar todo espacio de palabras y yo, que no siento incomodidad en el silencio, no veo porque no podemos compartir la nada que se impone sin que la llamemos.
Hubo instantes en que sus ojos me resultaron inquietantes, sus ojos y otras cosas, entre ellas algunas de sus palabras, pero creo o quiero creer que sabe perfectamente que cierta tensión tacita es parte de lo nuestro, aunque “nuestro” no es algo que se pueda decir que exista realmente. ¿Por qué hay que andar definiendo todo? Ya hay bastantes cosas en la vida que a uno lo obligan a ponerle etiquetas encima como para andar ahora pretendiendo ponerle un rótulo a esto.
Lo que me pregunto en este instante es por qué no me interesa demasiado el después, si bien me parece lo más apropiado me llama la atención este desapego por su espalda, por su partida, por su ida… ¿Será que me quedó con la seguridad de que nos vamos a ver de nuevo tarde o temprano?
No existe seguridad de nada de aquello que pueda llegar a pasar en el futuro y sin embargo… la mente es un lugar de espacios extraños, saber algo no implica actuar en consecuencia, reconocer algo no implica un cambio hacia ninguna dirección. Cosas contrarias a veces habitan el mismo espacio sin bloquearse el camino para actuar. Miles de partes, pequeños trozos de uno se adelantan y toman el mando momentáneamente de ciertas reacciones. No se que parte de mí impide que gire y mire cuando se va.

lunes

Conjugaciones y conjunciones




La luna no estaba llena. La noche era amable y la terraza del bar estaba casi vacía. Salmón, champagne y buena charla después de un recital de poesía parecían un buen corolario para una noche de semana. Ver a un ex no siempre produce lo que uno pudo haber creído. Lo vi de lejos y me quedé más asombrada por la casualidad repentina que por lo que me produjo verlo de cerca otra vez. Estaba en esos puntos estratégicos donde uno ve sin ser visto y entonce me vi deseando que no hubiese sido así, me hubiese gustado ver su reacción a pesar de que me la imagino. Cuando uno imaginó varias veces como sería reencontrarse con alguien ya no querés imaginar nada más. Al día siguiente recordé lo que sentía por él, recordé como me sentía teniéndolo cerca y recordé que hice todo lo posible para olvidarme de eso. Y desperté. Me decaí y caí en la cuenta de que ese sentimiento es mí parámetro. No lo que siento ahora, sino lo que pude sentir. Ese tendría que ser el indicador de lo que significa estar enamorada de alguien. Me di cuenta de que por más perfecto que parezca alguien, por más cualidades que tenga, por más coincidencias, por más apropiado que parezca si mínimamente no me produce eso que sentí alguna vez, es solo pensar y no sentir. Si uno no se acelera, se desboca, se estremece, se alegra, se entusiasma, se enternece, se emociona, si no sentís ansiedad, necesidad, contento, inquietud, cuando esa persona está cerca, cuando escuchás su voz, cuando tenés noticias, puede bien ser que te guste mucho, o mucho muy muy, pero no se está ni cerca de estar enamorado.
Se puede encontrar a la persona que encaje con todo lo que uno busca pero sin esa sensación, sin ese grado de pasión no será mucho más que la suma de las partes que no logran ser el todo.

El amor lleva tiempo, no sentí eso al principio sino con el correr de los meses. Nunca sabré si las situaciones fueron el condicionante perfecto, nuestra pequeña relación no era del todo convencional y extrañarlo abarcaba la mayor parte de aquel tiempo. Él me quiso, lo sé. Y a mí que nada me termina de alcanzar no me alcanzó con verlo de vez en cuando a pesar de saber que verlo más no cambiaría las cosas y hasta posiblemente las empeoraría. No éramos el uno para al otro más que en la cama, no tenía nada de lo demás y de los demás tuve mucho pero no ese grado de pasión.
Recordé también que uno es mejor persona cuando está con el ser amado, uno se siente mejor persona y que la mejor expresión de uno sale a flote con naturalidad. Siendo quién era solo logró que lo mejor de mí mar de fondo llegara sus pies en la playa. Y eso que no me amaba, solo le gustaba mucho, mucho.
Ahora que recordé estoy en problemas, ahora que recordé extraño sentir aquello, ahora que recordé ya no puedo engañarme más, no puedo mentir: admito que no me volví a enamorar, solo caí en algunos enamoramientos más mentales y platónicos que reales.
Busqué varios clavos para intentar extirpar algo permanente y nunca funcionó, lo que funcionó fue el tiempo. Si me hubiese sentado a dejar que los años pasen el resultado hubiera sido el mismo: Verlo, recordar y extrañar aquello que sentí y dejarlo ir a él pero no al sentimiento de amor que me generó alguna vez. Ya no quedarán las anécdotas, las iré perdiendo a medida que vaya dejando de relatarlas, me quedará la sensación de haber amado a alguien y ese alguien tendrá su nombre y su cara pero de él, nada.


Finalmente: Recuerdo una frase que me dijo varias veces el amigo, que conmigo, estaba esa noche: Cuando uno ama está feliz de que esa persona exista. Y yo agregó: Cuando uno amó sigue estando feliz porque esa persona esté en el mundo.
Y la luna no salió esa noche.

miércoles

After the Rain has Fallen - Sting

Me hacés acordar tanto a él.

¿O es él el que me hace acordar a vos?

Quizás sean lo mismo y uno..

Tal vez ambos sean una idea salvaje.